Wednesday, October 12, 2005

Un hilo de seda separa dos almas


Hace poco encontré esto durante una limpieza de papeles viejos en mi cuarto. Por lo que a mí me dice tan inconexo escrito, debió de ser escrito allá por el 98/99, cuando conocí a Ella. Iré poniendo más

Tal ve sólo era un sueño
retuve su llamada un segundo
quería hacerlo lento

No defraudé a nadie
Sóo a mí mismo

Entre acoples de teléfono
las líneas se cruzaban, y así
los sentimientos.

Mi corazón en llamas,
el tuyo, latiendo
y muchas mas palabras
en el precipicio,
cayendo.

Lo que no se dice, no es preciso
una línea, una invitación,
un breve inciso
Una llamada es un réquiem

La suerte, a veces agotada
el amor brilla por su ausencia.
Le dí de patadas

Como la cal


Eran buenos tiempos. Tú te reías. Yo me reía. Veíamos juntos las series de televisión de la sobremesa y los reality-shows que empezaban a estar de moda. Jugábamos todas las mañanas al ordenador y celebrábamos los goles como si fueran reales. Oíamos nu-metal y housete, puesto que estábamos tambien pegándonos nuestras primeras fiestas. Ocasionalmente, tambien trabajábamos para una empresa que organizaba eventos techno a los que luego íbamos gratis y con la cartera llena. Llorábamos penas de amor, incluso ausencias. Nos molaban casi siempre las mismas pivas. Yo estaba en una época bastante desgraciada y perdida, pero parecía que al tun tun, cada día iba pasando y venía otro y siempre existía la ilusión, la sorpresa, las ganas de pasarlo bien. Tú reías. Yo me descojonaba. Ambos fumábamos el mejor hachís. Juntábamos cuatro perras y nos íbamos a comer al burger, todavía no existía el kebab por estos lares. Cuando no, se apañaban unas lentejas, un arroz con salchichas o cualquier congelado. Era divertido y era auténtico. Éramos buenos amigos, sabía que se podía confiar en tí.
Una ocasión recuerdo ir a la hamburguesería y encontrarme con una conocida a la que pedí el teléfono y con la que acordé quedar unas horas despues, pero me salió un horrible grano y tuve que desistir. Tal vez fuera una señal para no ir, tal vez y probablemente una estupidez más de la que arrepentirme el resto de mi vida.
Ahora nada es como fue y no tiene visos de volver a ser.